| |
Aug 11
Jojojojo, siempre me hago bien wey con esto de escribir. No sé por qué, realmente.
Cuando tengo tiempo prefiero aventarme a la cama y dormir o ver tele o jugar con mi PSP
No digo que escribiré más seguido, ya lo he dicho muchas veces, sólo que diré cuando algo importante me venga en mente jojojo.
Oct 18
Si no tuviera tanta tarea, me pondría a escribir algo interesante, pero tengo tarea. No mucha, pero tengo.
El verdadero problema es que tengo tarea y no tengo deseos de hacerla, es más, casi nunca he tenido deseos de hacer tarea. Me parece un tanto tonto el principio básico de la tarea…
Buento, total que luego escribiré 
Sep 28
Acabo de regresar de Acapulco, y no puedo decir que haya sido mi mejor viaje. De por sí Acapulco nunca ha sido mi lugar soñado, sólo que esta vez fue peor.
Ni merece una crónica, la comida fue mala, el servicio fue malo, la internet muy cara y muy lenta… Un fiasco. No diré más.
Hace un rato vi Click, sí, esa película de Adam Sandler que muchos critican como mala, pero que a mí me gusta bastante. Además que sale Kate Beckinsale que es una mujer preciosa :p.
Bueno, esa movie me gusta bastante. La idea principal me conmueve porque resalta lo que realmente es importante en la vida. Ni el trabajo, ni el estudio, ni el dinero, sino la familia. La FAMILIA.
Muchos toman por sentado que nuestros seres queridos siempre van a estar ahí, o que podemos sacrificar cosas importantes por el éxito sin grandes repercusiones, cuando no se dan cuenta que él éxito debe sacrificarse por las cosas importantes. Considero aún más importante que las personas que amo me reconozcan por lo que soy a que alguien me de un papelito con algún reconocimiento.
Obviamente a familia también me refiero a todas esas personas que se han vuelto familia, no sólo a las que comparten la misma sangre. Personas que trascienden. (Duddy! Cookie! Hablo de ustedes, no se hagan xD)
Ok, ya no sé de lo que hablo, escuchar al Joaco transmitir me pierde las ideas.
Sep 22
Grrrrrr… Siempre que empiezo una entrada me peleo con el título, así que dejemos el título en paz.
Antes que nada debo decir que ahorita debería estar en la escuela -_-, pero no lo estoy… ¡Malditos policías de tránsito! Mira que bloquear Tlalpan para que los de Viaducto se incorporaran con extrema hueva es algo que no juzgaría como funcional en un modelo de tránsito.
También debería estar terminando mi tarea, pero mis habilidades artísticas necesitan recargarse… Los mapas mentales no son lo mío.
Bueno, lo más trascendente de esta semana sin duda fue la kermes del sábado en los Scouts, donde estuvimos vendiendo comida para reunir dinero para las actividades de clan. Fue divertido, vendimos esquites, donitas de chocolate y de canela, café y sopas instantáneas. En un total de recuento de la actividad, vendimos cerca de $500.00, y descubrimos que Gabo tiene aptitudes para ser negociante.
Sin embargo, lo más importante que sucedió ese sábado es que por fin pude hablar con Ethel -La protagonista de entradas anteriores-, y pude confesar frente a frente todo lo que sentía. Y debo decir que a pesar de mi poca experiencia en esto de las relaciones, y considerando mis malas experiencias pasadas, me fue bastante bien, bueno, no lo sé honestamente. Al menos no salió corriendo o me miró con extrañeza o me golpeó de alguna manera, eso ya es una ventaja.
A como yo entiendo las cosas, no recibí un no ni un sí. Más bien recibí un no-es-el-mejor-momento-pero-tengo-que-pensarlo-por-un-tiempo-indefinido, algo así. La razón por la que pienso eso es que ella es una chica atareada, realmente. Dos carreras, becas que mantener, hija menor entre varones, problemas de salud, sobreprotección de padres; hasta lo que he visto.
A todo esto, ¿cómo me siento? Me siento muy bien. No recibí una respuesta definitiva, pero me siento bien al pensar que ella ya sepa mis intensiones hacia ella. Y que no recibí una respuesta negativa, obviamente. Aunque no es una condicionante. Tampoco quiero que ella me acepte por compromiso.
La verdad es que hay muchas cosas que no quiero pensar o razonar porque sé que mi cerebro intentará activar su firewall y valdrá todo madres. Lo único que sé es que ella me gusta muchísimo, y lo segurá haciendo por mucho rato. Así que si la cosa es esperar a que ella esté más tranquila en lo personal y lo académico, pues a prepararme un café y a esperar.
Sep 16
Weeeeee! Hace un rato acabo de regresar del Desfile Militar en el Zócalo =3. Así que supongo que ya es hora de escribir.
Hace una semana exactamente, tuve la clase de Lectura, Lectores y Bibliotecas con Hugo, un muy buen profe. En ella nos colocó varias disyuntivas bastante interesantes. Entre éstas, hubo dos que me dejaron un tanto pensativo y decepcionado. La última ya es costumbre entre mis compañeros.
La primera fue “¿Crees en la patria?”. Y se la hizo a Marta, una chica que se caracteriza por querer siempre ir a beber o a drogarse aunque sea lunes. Su respuesta fue “No”. Cosa que realmente me esperaba.
La segunda fue “¿Crees en Dios?”. Y se la hizo a Carlos, un chico centrado hasta donde puedo apreciar, fanático de la música y cumplido en sus deberes. Su respuesta fue “No”. Cosa que ya es bastante común con una pregunta de índole religioso.
Reflexionemos primero la de la patria. ¿Por qué alguien no creería en la patria? Primero definamos lo que es la Patria. La patria sería -según las enseñanzas de primaria-, el territorio, usos y costumbres y los habitantes de un país determinado. En este caso: México. Por eso se me hace raro que haya contestado que no ._.
La segunda la relaciono mucho con la primera. ¿Por qué alguien no creería en Dios? Me es completamente imperativo que una persona que cree en algo será una persona con más valores. Por lo tanto, la persona que no cree en Dios (Cualquier Dios) me parece una persona con pocas cosas que aportar. Igual y el argumento no puede ser generalizado o universal, pero sí considero importante que las personas crean en algo que pueda aportarles algo más que un objetivo nihilista o sinsentido.
La relación que veo entre ambas disyuntivas es el hecho de que quieran pensar que una respuesta los hace diferentes, sin pensar que esa necesidad de ser “diferentes” los hace iguales a los demás. Hay mucha diferencia entre pensar en ser diferentes y autoafirmarlo a serlo y notar cómo los demás son diferentes.
Sin lugar a dudas decir que no crees en la patria y que no crees en Dios te podría llevar a un estereotipo rebelde y sofisticado hasta cierto punto, pero sigue siendo un estereotipo.
Yo en este momento puedo decir con seguridad que no creo en Dios y en la patria, como tampoco creo en el sobrecalentamiento global, la gravedad o el tiempo. Son cosas que no se cree en ellas porque son cosas que ya están por sentado, no hace falta realizar un juicio para creer o no creer. Son cosas que ya están.
Mmmm, ok tengo más cosas en la cabeza, pero me alargaría mucho con esta entrada, así que ya será otro día 
Sep 15
=3
Iba a escribir algo interesante aquí, pero tengo hambre y tengo ganas de ver qué está pasando en la sala. (Me acabo de bañar y me encerré a escuchar a Chopin en mi cuarto). Así que al rato escribo
—————-
Now playing: Angela Hewitt - Nocturne #2 In E Flat, Op. 55
via FoxyTunes
Sep 02
Todos en algún momento de nuestra vida nos hemos topado con una persona de este tipo; las personas “Sí, pero no (lo sé)…”. Por lo regular -al menos con mi grupo muy selecto de amigos- tendemos a enviarlos directito a donde ya saben. El problema está cuando esa persona está involucrada de alguna manera -sentimentalmente, por lo regular-.
Actualmente estoy en una circunstancia parecida y, en lo particular, me pone en una incrucijada muy complicada. Una de mis premisas de vida es que la flexibilidad siempre debe existir. Otra, que es la que pone todo en tela de juicio es la de comprometerse con lo que uno se promete a sí mismo. ¿Qué es lo que pasa cuando estas chocan? ¿Es correcto -por decirlo de alguna manera- darle prioridad a alguna?
La verdad es que éste es uno de los problemas existenciales que están ocupando la mayor parte de mis pensamientos en este momento. El contexto es con una chica que me gusta. Y la problemática es que ya me había dado por vencido y me prometí a mí mismo el dejar el asunto por la paz y seguir con los proyectos que ambos tenemos. La respuesta está más resuelta que analizada, pero aún así quiero darle la oportunidad a las palabras para que saquen lo que tengo dentro sin razonarlo mucho.
Hablé, como es mi costumbre, con las personas más cercanas a mí y pedí sus opiniones. Como era de esperarse todas me apoyaron al 1000% y me aconsejaron seguir con mi vida. Es un tanto curioso, porque sé muy bien que escoja lo que escoja ellos me apoyarán, a pesar de haber dicho sus barbaridades a modo de apoyo de la chica en cuestión. Claro, de manera graciosa y leal lol. (Muchas de las barbaridades pasarán a ser mentira si las cosas salen bien, es lo curioso lol^2). Cosas de amistad, después escribiré sobre ello.
Hoy, estando en el Encuentro de Estudiantes y Profesores de Bibliotecología de la UNAM, estando platicando casualmente con Juan, y salió a la luz un trabajo de investigación que ambos tenemos. Me lo enseñó y me mostró una frase de Chester Bernard, que me hizo pensar bastante, la frase es:
“Ensayar y fallar es por lo menos aprender, no ensayar es sufrir la inestimable perdida de lo que pudo haber sido”
Un cubetazo de agua fría, sin duda alguna. Obviamente esto me puso en conflicto y me hizo pensar a una velocidad bastante alta mientras disfrutaba mi café. De ahí una conclusión que me hizo sentir liberado. No debo tomar las cosas tan en serio: la vida ya de por sí es dura, y si yo soy duro conmigo mismo, unicamente haré más difícil lo que de por sí ya lo es.
Aún tengo algunos días para seguir pensando en lo que haré hasta que la vea. Sin embargo, debo decir que me estoy inclinando a ser flexible, aventar la roca al río y ver lo que pasa; seguir la corriente y elegir en el momento, de manera espontánea -sin pensar-, en las cosas que son importantes. Puesto que la solución más simple por lo regular es la más adecuada.
Lo importante, y siempre lo he dicho, son los huevos. Para ser diferente, para arriesgarse, para decidir.
—————-
Now playing: Porcupine Tree - Trains (Extended)
via FoxyTunes
Aug 26
Esta entrada, originalmente, iba a ser sobre las telenovelas. DE HECHO, estoy pensando en hacer un tag especial para las telenovelas, ya que involuntariamente las veo y las critico a más no poder. Pero el caso es que no es así, tratará de algo más.
Me siento mal, honestamente. Mi situación familiar es un tanto curiosa, no puedo estar en paz con todos aunque me lo proponga; el único con el que la llevo completamente en paz es con mi hermano -Caifas-, que más que hermano es como mi cómplice, en verdad quiero a ese cabrón. También los que se salvan son mis “hermanos escogidos” -Duddy y Juanito; el Piajaro ya se emancipó solito-, que en verdad quiero y me salvan de meterme un tiro con alevosía y ventaja. Todo lo demás está JODIDO.
Empecemos primero con mi compañero de pasillo, mi Padrino, no jodan, cómo me caga ese cabrón. Si tuviera la oportunidad de olvidar el lazo consanguíneo, le cortaría los pies y lo torturaría con canticos cristianos durante 30 días. Parecerá exagerado, pero en verdad no lo soporto. Se mete sin permiso a mi habitación, toma mi dinero indiscriminadamente, usa mi rastrillo, usa mi desodorante con abundancia casi personal, usa mi cepillo de dientes y, por si no fuera poco, le huelen los pies a un nivel casi ilegal -incluso podría decir infernal-. Quien lea esto podría pensar “No mames, eso es demasiado”, pero les aseguro que no. Hay testigos de su olor y de sus costumbres.
El otro miembro de mi familia que me está causando depresiones, por desgracia, es mi Madre. La quiero un chingo, lo juro, pero hay veces que simplemente no sé qué hacer o cómo actuar. Obviamente es un problema de team work, ya que cuando me quejo abiertamente de cómo mi padrino invade mi privacidad o cómo molesta a mis sobrinos, mi Madre no hace otra cosa que tomárselo personal, enojarse y ponerse a llorar. Sé que ha tenido problemas sentimentales con anterioridad y que ha tenido una vida muy cabrona -desde el divorcio, muerte de mis abuelos y demases-, ¡pero que no la chingue!
Sé que debo comprenderla y apoyarla, pero si hago eso, ¿quién me comprende a mí y quién me apoya a mí? Todos los problemas que se generan pueden empezar por lo más mínimo, desde que se usa su lavadora sin avisar o que no la acompañemos a Jamaica o que cierre mi cuarto para que no entre mi padrino.
La verdad es que todo esto me está afectando en sobremanera. Estoy perdiendo las ganas de ir a la escuela, de leer, de escribir, de hacer mis cosas en particular. Lo único que quiero, a veces, es dormir o encerrarme en mi cuarto. Hay veces en las que simplemente me salgo a la calle y voy a cualquier lado, sin rumbo, para estar solo y pensar en otras cosas, cosas que deberían ser importantes, pero que de algún modo no lo son. Me reocupa mucho esta situación porque estoy perdiendo mis objetivos, estoy restándole importancia a lo que debería ser importante, me estoy perdiendo en esta depresión.
Aug 21
Leyendo una entrada con un nombre similar a la mía de Hugo Landolfi, me vinieron a la mente varias afirmaciones sobre “cómo somos realmente”.
La primera es que somos lo que hacemos. Me viene a la mente mi epítome sobre mí mismo que me gusta colocar en mis perfiles en línea. Sin embargo, esta línea es un tanto falsa, ya que somos lo que hacemos dependiendo lo que hagamos en ese momento determinado… OMG, en palabras más sencillas, no podemos ser lo que somos porque lo que hacemos aún está en desarrollo, aún no es su grado más alto de habilidad. Igual y funcionaría con un artesano que ha perfeccionado su arte, ya que como su hacer cotidiano es perfecto, eso lo haría un Maestro, mas eso no es general. Un mal alumno en la escuela no lo define por completo en su existir, sólo lo predomina.
La segunda conciste en que somos el reflejo en los ojos de las personas que nos aman realmente. Esta afirmación me parece muy cierta. Pongámoslo en un contexto más práctico.
Cuando una persona tiene problemas de cualquier índole, toda posible solución le resulta dudosa y tiende a dudar de sus propias capacidades. Para ayudarse a sí mismo, la persona en cuestión acudirá a su círculo más íntimo en busca de consejo. Para su sorpresa, los consejos brindados resultan ser una gran revelación; pero para los consejeros, las palabras de ayuda no son más que un recordatorio, un recordatorio de cómo actuaría esa persona bajo circunstancias cotidianas.
Para aclarar un poco el párrafo anterior sólo puedo decir que cuando hay problemas, tendemos a acudir a las personas que nos aman para que ellos nos recuerden quién somos y cómo solemos actuar en situaciones comunes. Esto es posible porque las personas que nos aman realmente nos conocen y nos aceptan tal y como somos. He ahí el meollo de que nos ahoguemos en un vaso con agua y los demás nos digan exagerados…
Jun 02
Igual y me tardé un poco al escribir esta crónica, así que no estará tan fresca como debería estarlo, pero igual y la plasmaré tan vívida como mi mente me lo permita.
Todo empezó en la mañana del viaje. Como siempre, algo me retrasó y estuve a punto de llegar tarde, tan tarde como la típica llamada de “We, faltan 10 minutos, ¿qué pedo? — Estoy a cinco, así que no hay problema”. Todo para que alguien llegara realmente tarde y provocara mi sátira durante algunos minutos.
El viaje fue cómodo. Me alegró el hecho que mi grupo de amigos me excluyera al no guardarme lugar en la parte posterior del camión, lo que me obligó a sentarme en un cómodo asiento delantero al lado de la maestro, lo cual me permitió escuchar a gusto mis 8 gigas de música y disfrutar de mi endemoniado libro que no se deja terminar.
Así fue durante una gran parte del viaje, en la que estuve dando vueltas momentaneas en el camión para cuidar obligaciones sociales y probar una que otra gota de alcohol.
La llegada fue más pronto de lo que esperaba, mi organismo estaba acostumbrado a que el viaje a Oaxaca era de 12 horas, pero no contaba con que esta vez nuestro destino era la capital y no los distritos. Llegamos a un hostal cerca del centro de la capital. Nos instalamos y decidimos salir a buscar un buen lugar para rellenar el estómago y disfrutar del partido de México. Y así fue, encontramos un lugar con buen espacio y que, sobre todo, nos permitía hacer nuestro desmadre ya usual. Comimos y pedimos algunas cubetas de cerveza, para cuando terminó el primer tiempo del partido, la mayoría le prestó más interés al karaoke y a la bebida que no hubo otra opción que ahogarse en el alcohol.
El segundo día comenzó con actividades desde temprano, visitamos la biblioteca de Santo Domingo. Muy interesante el viaje, ya que nos permitieron tener un códice a menos de 10 cm. y nos prestaron algunos incunables para su apreciación. Al final del día, como de costumbre, terminó en borrachera; aunque a mí ya no me agradó mucho.
El tercer día decidimos ir a una fábrica de papel artesanal. Nos enseñaron a fabricar papel e hicimos nuestra propia hoja de papel. El único problema que se encontró aquí fue el excesivo precio de los artículos. Sé que es algo artesanal y que cuesta hacerlo, pero me negué a pagar $300 por un par de aretes de papel. Al regresar acompañé a mi amigo Juan a cumplir su manda en la Casa del Mezcal. Espléndido lugar: buena música, buen ambiente de cantina, muchos tipos de mezcal y de cerveza. Fue curioso, porque la mayoría no quería ir porque les asustaba el hecho de tomar mezcal (Sí, la mayoría son tan nenas que sólo saben tomar cerveza y bacardi, supongo) y se fueron a un antro. Al principio éramos sólo Juan y yo, después se sumaron Victor y una amiga, después la mitad del grupo estaba ahí (Pero la mayoría no probó el mezcal).
El cuarto día nos aventuramos a Monte Albán. Magnífico sitio arqueológico, y nuestra guía fue sobresaliente. Después de eso nos fuimos al jardín etnobótánico, y despues… Exacto, se fueron a beber otra vez. Digo fueron porque esta vez no fui, me quedé jugando Turista Mundial con Raquel y Victor. Debo decir que nos quedamos platicando como hasta las 5 a.m. y fue de lo que más me gustó del viaje. Todos regresaron ebrios y crudos.
Al día siguiente fue mortal, ya que no nos dieron tiempo de turistear a horas adecuadas, así que fue una desmañanada de pararse a las 7 a.m. e ir a buscar tanto café como mezcal y alguno que otro recuerdillo.
En lo general me gustó el viaje, lo que no me gustó fue que se la pasaron tomando, como si no pudieran hacerlo en otra parte, en fin, se vio la poca madurez de mis compañeros. Si algo tuviera que rescatar del viaje serían los guías que nos tocaron. Personas muy capacitadas y con muchas ganas de transmitir lo que sabían. Otra cosa que en particular me gustó fue conocer a fondo a Vic y a Raquel, son muy buenas personas, dignas de ser parte de mi grupo de amigos.
Fin.
|
|
Recent Comments